Ben Simmons está oficialmente haciendo su regreso a la NBA, firmando un contrato de un año por 3.5 millones de dólares con los Sacramento Kings. Esta marca su primera aparición en la liga desde la temporada 2024-25, cuando jugó para los LA Clippers. La decisión de Simmons llega tras el interés de varios equipos, incluidos los New York Knicks y los Golden State Warriors, quienes supuestamente estaban en la contienda por sus servicios este verano.
Según Sam Amick de The Athletic, los Kings no estaban solos en su búsqueda de Simmons. Los Knicks, que buscan llenar su plantilla mientras mantienen flexibilidad financiera, y los Warriors, que tienen una plantilla bien establecida, también estaban explorando opciones para incorporarlo. Sin embargo, Simmons finalmente eligió a los Kings, donde se espera que aporte una valiosa profundidad en la posición de base detrás del novato Darius Acuff Jr.
Los Kings vienen de una temporada prometedora y han realizado movimientos significativos para fortalecer su plantilla, incluyendo el draft de Acuff en el séptimo lugar en general. También habían considerado firmar a otros veteranos como Russell Westbrook y Victor Oladipo antes de decidirse por Simmons. Dadas las dinámicas actuales de la plantilla, Simmons parece tener un camino más claro hacia el tiempo de juego en Sacramento, lo que podría ser crucial para la reactivación de su carrera.
En contraste, los Knicks ya tienen un sólido juego de perímetro liderado por Jalen Brunson, con profundidad adicional de jugadores como Miles McBride y Jordan Clarkson. Los Warriors, de manera similar, tienen una plantilla profunda con bases establecidos como Stephen Curry y De’Anthony Melton. Esta profundidad probablemente influyó en la decisión de Simmons de unirse a los Kings, donde tendrá la oportunidad de recuperar su papel como un contribuyente significativo.
Durante su última temporada en la liga, Simmons promedió 5.6 asistencias, 5.0 puntos y 4.7 rebotes en 51 partidos, con un 52.0% de acierto en tiros de campo. Estos números son un marcado contraste con sus anteriores actuaciones de All-Star, donde promedió casi 16 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias por partido entre 2018 y 2021. La disminución en su rendimiento ha suscitado preguntas sobre su estado mental y su capacidad para competir a un alto nivel.
Los críticos, incluido el prominente comentarista deportivo Stephen A. Smith, han expresado escepticismo sobre el regreso de Simmons. Smith ha sido vocal sobre su decepción respecto al rendimiento pasado de Simmons y las circunstancias que rodean su contrato con los Kings. Ha sugerido que Simmons debería estar agradecido por la oportunidad de jugar nuevamente, dada las dificultades que ha enfrentado en los últimos años.
A medida que Simmons comienza este nuevo capítulo con los Kings, enfrenta una temporada crítica que podría determinar la trayectoria de su carrera. Con una mezcla de escepticismo por parte de los aficionados y analistas por igual, la presión está sobre Simmons para demostrar que puede volver a su forma y contribuir de manera significativa a su equipo. La próxima temporada será fundamental para Simmons, ya que busca silenciar a los críticos y demostrar que aún tiene el potencial de ser el jugador que una vez fue.
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